EDITORIAL

EL DECRETO DE HUMANIDADES Y SU APLICACIÓN EN ANDALUCÍA

El Real Decreto 3474/2000, de 29 de diciembre, también conocido  como Decreto de Humanidades, y publicado en el BOE de 16 de enero de 2001,  otorga a la “Filosofía II” (historia de la filosofía) el carácter de asignatura obligatoria, respondiendo así a ciertas demandas del profesorado de Filosofía que, desde la publicación de la LOGSE, venía lamentando el carácter optativo de la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato.

 Por otra parte, el nuevo Decreto reconoce la Ética de 4º de ESO (en la LOGSE, “Vida Moral y reflexión ética”) como materia de carácter filosófico. En cuanto a la ausencia de la Ética en  los demás cursos de toda la Enseñanza Primaria y Secundaria, y a la polémica e insatisfactoria disposición de la Moral religiosa/ Alternativa, el denominado  Decreto de Humanidades remite a lo dispuesto en la LOGSE. 

Al tratarse de un Decreto de mínimos, para todas las Comunidades, otorga un total de 140 horas en Bachillerato a la materia de Filosofía, lo que resulta una cifra bastante exigua.

Además, el nuevo Decreto revisa también los programas de las asignaturas de Filosofía, algo que no parecía muy necesario.

La AAFI ha reaccionado con prontitud ante estas novedades legislativas  organizando, a lo largo del mes de marzo, debates en varias provincias andaluzas acerca del “Decreto de Humanidades y su repercusiones en Andalucía”,  anticipándose  así  a su implantación en Andalucía. La AAFI, queriendo contribuir con su aportación a una mejor aplicación del citado Decreto en la Comunidad Andaluza,  invitó  a participar en dichas mesas a la Administración educativa, que, a posteriori, se disculpó por no asistir.

Con fecha 15 de marzo, simultáneamente a la celebración de las mesas de debate, el Gabinete de prensa de la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía hizo pública  una propuesta de aplicación del citado Decreto, en la cual la Filosofía de 1º pasaría de 4 a 3 horas y la Filosofía de 2º pasaría de 0 a 2 horas, como materia obligatoria. Propuesta que ha sido valorada muy negativamente por todos los sectores del profesorado de Filosofía.

La Junta directiva de la AAFI, haciéndose eco de dichas manifestaciones en contra de la propuesta de la CEJA, elaboró un documento de análisis y valoración de la misma, que hizo llegar a la Consejería de Educación y que se publica en este número de ALFA en la nueva sección dedicada a  Administración Educativa.

Dadas  las expectativas creadas por el Decreto de Humanidades,  la nota de prensa de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha provocado la desilusión  general  entre el  profesorado de Filosofía.  La propuesta de la Historia de la Filosofía (“Filosofía II”) como materia obligatoria queda desvirtuada por una oferta horaria a todas luces insuficiente. Dos horas semanales para impartir la Historia de la Filosofía supone una devaluación de la asignatura y del carácter formativo que tiene la misma, hasta el punto de que puede considerarse que dicha propuesta  empeora la situación actual, en la que dispone de cuatro horas como materia obligatoria de modalidad.

En cuanto a la Ética, el Decreto de Humanidades no supone ninguna novedad, salvo  el reconocimiento legal de que es una asignatura específica de Filosofía y que no está adscrita a Ciencias Sociales. Por lo demás, la exigua presencia de la formación moral aconfesional que había prescrito la LOGSE se mantiene. A lo largo de los seis cursos de la Enseñanza Primaria, de los cuatro de Secundaria Obligatoria y de los dos de Bachillerato sigue habiendo presencia de la Ética sólo  en 4º de ESO.

El Decreto de 16 de enero de 2001  insiste explícitamente en que la Ética “bajo ningún concepto” puede considerarse alternativa de la Religión y que “constituye una materia propia, autónoma, de carácter filosófico y está ubicada netamente fuera del ámbito del área de Ciencias Sociales”, pero esa afirmación tan rotunda no sirve para mejorar la precaria situación de la necesaria formación moral laica a que tiene derecho el alumno.

Se reconoce que ”sin perjuicio de valorar positivamente que la acción de toda la comunidad educativa es también de carácter moral, es necesario advertir que la reflexión ética, de carácter estrictamente filosófico, es indispensable en la educación moral transmitida a lo largo de toda la Enseñanza Secundaria”. Sin embargo, después de esta declaración de principios que invita a proponer un incremento de enseñanza de la Ética, concluye manteniendo la Ética sólo en 4º de ESO.

 La Alternativa a la Religión, que en 1º de Bachillerato está adscrita a Filosofía según Resolución de 3 de agosto de 1995 de la Dirección General de Renovación pedagógica (BOE 6 de septiembre de 1995), y Orden de 22 de agosto de 1995, BOJA 2 de septiembre de 1995), como sabemos se concreta en unos currícula sobre la Cultura y el hecho religioso de los que lo más benigno que puede decirse, con cierta ironía, es que todos los alumnos deben recibir enseñanza  religiosa por activa (Moral religiosa) o por pasiva (El hecho religioso).

Se hace imprescindible una reforma de las Órdenes y Resoluciones que regulan la Alternativa a la Religión  y que permita aumentar la presencia de la Ética a lo largo de toda la Enseñanza Primaria y Secundaria, algo que ni siquiera se plantea en el nuevo Decreto.

Por tanto, la Reforma de los programas de Filosofía I y II que lleva a cabo el Decreto de Humanidades no era precisamente lo más urgente y, en general, ha parecido bastante injustificada  en los debates de las mesas organizadas por la AAFI. Algunas de las  ponencias que han valorado los nuevos programas se publican en la sección de Debate del presente número 9 de ALFA.

Asimismo, puede afirmarse que las luces y las sombras del Decreto de Humanidades podrían tornarse completamente sombras en Andalucía, si alguien no lo remedia.

La AAFI quiere hacerse eco del malestar suscitado por la propuesta de la CEJA y se ofrece a tramitar a la Consejería las firmas de los compañeros que  deseen suscribir el escrito que se publica en este número de ALFA y también en la página Web de la Asociación, e invita también a aquellos compañeros que quieran tramitarlo directamente, vía electrónica o vía postal ordinaria,  a que utilicen el mismo modelo.